martes, 22 de abril de 2008

Pabellón de Portugal (1992)

Situado en la avenida de Europa, sus arquitectos, Manuel Graça y Egas José Viera, lo estructuraron en cinco planta, estando pendiente de su reutilización en el Parque Cartuja 93. Consta de dos edificios sobre planta elíptica unidos por un patio de vidrio a forma cuadrada. El entresuelo refleja la etapa medieval de Portugal. Las dos siguientes están cerradas sin ninguna ventana, siendo de granito la primera. La segunda se abre a España a traves de dos ventanas que simbolizan la primera marca de las fronteras tras la creación del primer reino. La última simboliza la apertura a Europa y al Nuevo Mundo. Rematando la terraza había ocho esculturas abstractas con las formas de las letras de Portugal. Un gran periscopio sirvió de puerta de acceso, con 20 metros de altura, que recoge la luz del exterior y la proyecta hacia el vestíbulo de entrada. Los materiales utilizados en su construcción fueron el acero, el cristal, el hormigón, el granito y el mármol.


Reloj

Durante la exposicón la ventana situada en la izquierda quedaba suspendida, es una de las numerosas modificaciones que se hicieron tras la exposición.


Otra modificación, ha sido la escalera antincendios.


Los contenidos expositivos del pabellón portugués, centrados en torno al tema “Una aventura de séculos para inventar o futuro” fueron fundamentalmente museisticos, quedando segmentado en cinco bloques, que dieron cuenta de la identidad y formación nacional: antecedentes medievales de la expansión portuguesa del siglo XV; el contacto de culturas y la visión del “otro”, entre Europa y Ultramar con la intermediación de Portugal; los descubrimientos portugueses, la expansión del idioma y el resultado de cinco siglos de historia. También se promovió la celebración de la Expo de 1998, referente al mar, sucesora de la del 92.

Perspectivas


El Pabellón durante la Expo´92