viernes, 12 de octubre de 2007

Casas para el marqués de Villamarta en Sevilla

Don Álvaro Dávila y Agreda, marqués de Villamarta fue una persona muy influyente en la Andalucía Occidental de principios del siglo XX. Su nombre ha trascendido hasta nuestros días en forma de ganadería, situada en Huelva. Sin embargo su influencia se extendió a variopintos quehaceres, así pues en Jerez nos encontramos con el Teatro Villamarta de estilo regionalista, construido en 1927 por orden de Alfonso XIII y del cual se ocupo el arquitecto vasco Teodoro Anasagasti. Así un Hotel (Chalet) en la localidad gaditana de Sanlucar de Barrameda y que fue levantado en 1907 bajo la dirección de Aníbal González. En Sevilla podemos contabilizar 2 obras principales. Por un lado en Reyes Católicos nos encontramos con una de las mejores obras del modernismo sevillano, obra de José Gómez Otero y José Espiau de la Coba, por el otro la magnifica obra de Aníbal González en la avenida de la Constitución, fiel reflejo del regionalismo de ladrillo tallado y azulejos, del cual es maximo exponente.

Detalle del Balcón de la Casa de José Gómez Otero en la calle Álvarez Quintero

Reyes Católicos, 11: Puede ser uno de los mejores edificios modernistas de Sevilla. Lo primero que debemos percibir es la sensación que quisieron transmitir sus arquitectos, trataron de reinventar el palacio sevillano en el siglo XX. El Palacio data de 1904, época en que el modernismo estaba de moda en toda España. El conjunto de arquitectos, José Gómez Otero y José Espiau de la Coba, vuelve a repetirse años después de finalizar otra gran casa palacio de finales del XIX como es la Casa para el Conde de Aguiar, situada en la Puerta de Jerez y considerada junto al Palacio de Yanduri uno de los edificios claves de la arquitectura del principios del siglo XX en Sevilla. Si bien en esta prima el regionalismo sobre cualquier otro estilo, quizás por que en la casa de la puerta de Jerez, peso mas el criterio historicista de Espiau que el de Gómez Otero. Gómez Otero, al principio del siglo XX se convirtio un arquitecto marcadamente modernista como podemos ver en la casa que se construyo en la Calle Álvarez Quintero, 40, que a día de hoy a pesar de tener los elementos modernistas pintados ayuda a hacernos una idea de su estilo, mientras tanto Espiau, el mayor, padre de Espiau Muñoz, se vio influido por el Modernismo de su hijo(aun estudiante de arquitectura), y que imprimio en el edificio de la Calle Orfila. Como hemos dicho anteriormente el edificio tiene una configuración típica de palacio sevillano. Asi nos encontramos un portada profusamente adornada con decoración de corte modernista. La portada es probablemente el elemento mas modernista, así nos encontramos con una balconera típicamente Sevillana de hierro forjado sostenida por dos figuras humanas semidesnudas, todo ello rematado por varios frisos con diversa decoración floral. El resto del edificio responde al típico esquema modernista sevillano, donde se aplica como decoración a marcos de ventanas. Así pues a lo largo de la fachada podemos encontrarnos numerosos rostros humanos tanto en los elementos que decoran los marcos de las ventanas así como en el friso superior donde volvemos a encontrar caras de perfil. En la parte superior nos encontramos el escudo de los Villamarta de nuevo acompañado por una figura humana. Así pues nos encontramos con una de las mejores casas modernistas de Sevilla, donde el naturalismo, pasa a basarse mas en figuras humanas, que en elementos de la naturaleza, aquí encontramos la diferencia con otros tipos de modernismos de la ciudad como la de Laureano Montoto o La Casa de las Moscas de Aurelio Gómez Millán, donde todo gira entorno a la naturaleza.



Detalle de la portada




Avenida de la Constitución, 14: En la Avenida de la Constitución nos encontramos una obra cumbre de Aníbal González, todo un ensayo de su regionalismo más puro. El edificio fue realizado en un periodo en el que Aníbal se volcaba creativamente en la Exposición iberoamericana de 1929. Fue construido entre 1915 y 1917 por petición del Marques de Villamarta. La singularidad de este edificio se encuentra en su logrado chapitel, en el usa elementos típicos del regionalismo de Aníbal González, así vemos el ladrillo tallado en la base del chapitel. Los azulejos forran el cuerpo del chapitel acompañado por ventanas ascendentes acompañando a la escalera que alberga en su interior. Es igualmente digno de señalar la finalización del chapitel, en el se ve el marcado carácter regionalista de la obra, su terminación se asemeja a una cúpula de una de las tantas iglesias que coronan el cielo de Sevilla, si nos fijamos incluso se añade una cruz forjada.

Detalle del chapitel