viernes, 19 de octubre de 2007

La Monumental de Sevilla


La monumental constituyo la sombra de un Binomio: Jose Espiau Muñoz, uno de los mejores arquitectos regionalistas del Siglo XX y el vasco Francisco Urcola, el rey del hormigon por aquellas fechas. Decimos sombras por que precedio a la luz del Gran Hotel Alfonso XIII construido por los mismos arquitectos.

La historia de la Plaza surguio cuando a Lissen Hidalgo, busrgés para el que Espaiu habia realizado varios trabajos, se propuso hacer frente a los Maestrantes. La idea fue crear una plaza con la mayor cantidad de localidades posible, esto abarataria el coste las entradas y toda Sevilla (o al menos a la que le gustaba el toreo, en Sevilla habia 200.000 personas por aquella época) pudieran disfrutar de el. El lugar elegido fue el arrabal torero de San Bernardo. Pronto estas pretensiones chocaron con la nobleza, que detentaba el poder en la Maestranza, sin embargo a Lissen, le importo bien poco el boicot de los Maestrantes y seguio adelante con su proyecto. El aforo de la plaza seria de unos 23000 espectadores y para ello encargo la obra a Jose Espaiu Muñoz y a Francisco Urcola, este ultimo tenia ya experiencia en el uso del hormigón, pues habia construido en San Sebastian la plaza de Toros en 1903 y el Hotel Victoria en 1912. El proyecto se firmo por Urcola en 1915 y Lissen queria tener la plaza lista para la Feria de Abril de 1917.

Sin embargo los problemas llegaron con la inspección del ayuntamiento. Entre los inspectores se encontraba Juan Talavera y Heredia, gran amigo de Espaiu. El equipo de arquitectos del Ayuntamiento coloco 500 kilos por metro cuadrado para la pureba de resistencia. Espaiu ya sabia que el hormigon no se encontraba en buen estado, falta de agua para el fraguado, una alta proporcion de azufre que atacaba la integridad del armazon entre otros aspectos hacian presagiar lo peor. La plaza aguanto las pruebas, sin embargo Juan Talavera y Heredia, no dio el visto bueno al ver la fragilidad de la plaza, esto llevo la ruptura de la gran amistad que habia entre los dos arquitectos y que no se volveria a sellar hasta 1929 con la construccion de una casa para la Viuda de Anibal Gonzalez. El 8 de Abril comenzaron a aparecer las primeras fisuras en la plaza y en la madrugada del 10 de Abril, se vino abajo un tercio de su graderio, dando la razon a los arquitectos municipales.

Tras el derrumbe, Urcola se enfermo, Espaiu se trato de sobreponer, y Lissen Hidalgo, seguia con su intencion de abrir la plaza, por lo que se llamo a dos nuevos ingenieros Carlos Gato Soldevilla y otro experto en hormigon armado, Jose Manuel de Zafra, que lograron reconstruir la plaza que pudo reabrir en 1918. Sin embargo el hormigon seguia temblando y la plaza se termino cerrando por orden del Ayuntamiento en 1921. Actualmente queda un vestigio de esta plaza en la Avenida Eduardo Dato con la Buhaira.

La monumental en construcción


La Reina Victoria Eugenia en el palco.