jueves, 22 de noviembre de 2007

El Historicismo en la ceramica de la Plaza de España (I)

Y es que el historicismo rezuma en cada rincón de la plaza de España... incluso en sus azulejos. Pero no solo historicismo, sino también vanguardias, siendo algunas bellas piezas modernistas, y es que el modernismo en esta ciudad fue aparejado al azulejo, como vemos en Villa Ozama (1909, Avenida de la Borbolla,59) o en el Edificio en la Avenida de la Constitución, 10 (1910, Espiau). Por ello Aníbal González a pesar de que abandono el modernismo en ciertos detalles decorativos, de hecho fue criticado por el mismo a la hora de decorar con cerámica no rehusó al uso de estas técnicas, plagadas de flores imposibles, figuras humanas, dragones, eres mitológicos, etcétera. Y así lo vemos no solo en la Plaza de España, sino en los bancos de la Plaza de América, de una factura sin igual en cuanto a colorido y formas o en los bancos de la Glorieta de los Hermanos Álvarez Quintero.

En esta parte trataremos algunos murales cerámicos del sector 3 y 4 (M-Z) y que por lo tanto no se encuentran en el mejor estado de conservación

Mural Románico: Y es que Segovia es una de las provincias con más patrimonio románico, su catalogo se cifra en más de 300 edificios. El Autor nos presenta la escena a través de un marco basado esta arquitectura, como si fuera un tríptico Barroco, se usa la arquitectura para contar tres historias. Lastimosamente es uno de los pocos murales sin descripción, parece ser que llevan una consecución cronológica de derecha a izquierda, en tanto en cuanto desde la derecha se observa una batalla ganada por Castilla, al fondo aparece uno de los edificios mas importantes construidos por los cristianos sobre un antiguo palacio árabe, como es el Alcázar. En el siguiente cuadro, el principal se exalta lo que parece ser la entrada de una reina, presumimos que Isabel de Castilla, en el fondo observamos la catedral gótica más tardía de España, la Catedral de Segovia. El ultimo cuadro es algo similar a una coronación o festejo.




Murales Mudéjares: Los Murales de corte mudéjar son junto con los góticos los más utilizados y es que mucha de las provincias representadas tuvieron su época de esplendor durante una de las dos épocas.

Así por ejemplo tenemos el de Logroño, el mudéjar esta presento no solo en la arquitectura, sino también en el uso de formas geométricas típicamente árabe, sino fíjense en los dientes de sierra que tan comunes son en nuestros patios hoy en día. Así también se represente a la izquierda la torre de la antigua catedral de Santo Domingo de la Calzada a la derecha San Millán de la Cogolla esta representada por lo que parece una ermita mudéjar. El panel central se dedica a un hecho histórico acaecido en 1217 sobre la corona de Castilla. La obra esta firmada por Ramos Rejano, máximo exponente de la cerámica trianera de principios del siglo XX.



Otra gran ejemplo de lo vemos en Málaga, divisándose no solo en la decoración la influencia mudéjar, sino en el propio castillo de Gibralfaro, con cabida para 5000 hombres, parece ser que el autor del panel, quiso hacer ver lo contrario, ya que apenas aparecen 3 moros en el castillo frente a una multitud de cristianos. La decoración al igual que en Logroño, es típicamente árabe con múltiples formas geométricas sin embargo en este se combina con formas modernistas como dragones, una gran parra, etc. Esta firmado por M.A. Montalvant, genial cerámica trianera que aun sobrevive en la calle Alfarería.

Murales Góticos: Como hemos dicho los murales Góticos son muy usados también. Entre ellos tenemos:

El mural Murciano, no es solo ejemplo de arquitectura gótica por el uso de pináculos, sino es un ejemplo de arte y cultura gótica, y si queremos incluso de la situación social. es que lo representado en este caso es una Cantiga de Alfonso X, el Sabio dedicada a la antigua patrona de Murcia. Así se observa la mezcla entre moros y cristianos, es una convivencia nada conflictiva a diferencia de otros murales que ya hemos visto como el de Málaga.


Pamplona, esta formado por una decoración gótica, con múltiples elementos como agujas, rosetones, arcadas ojivales o capiteles de hojas. Y es que la catedral de Pamplona esta muy presente. En el centro observamos una coronación, desconocemos de quien se trata puesto que no tiene explicación. Esta firmado por Pedro Navia, conocido retablista cerámico, formado en el taller de Ramos Rejano.


Murales Barrocos: Este arte no esta representado en demasía, si bien podemos observar dos murales cerámicos con elementos extraídos de Barroco

El mural de Santander, es más cercano al rococó que a otra cosa, contrasta con la simplicidad por ejemplo del de Segovia. Esta firmado por la Fabrica de la Viuda Tova Villalva y E. Orce. Destacar las columnas salomónicas y la gran cantidad de querubines que adornan el lienzo cerámico.



En Valladolid destaca la policromía, y es realmente se da un aspecto a las columnas un tanto extraño, el autor parece haber querido representar unas columnas de cerámica dentro de un panel de cerámica. Se representa a modo de tríptico, en la izquierda se representa el monumento a Colon de Valladolid, a la derecha la portada gótica del Colegio de San Gregorio de la capital vallisoletana. En el centro se representa la boda de los reyes católicos, quizás por tan magno acontecimiento el autor eligió esta decoración clásica. Autor que según consta en la firma es Mensaque Rodríguez.



Murales Modernistas: Realmente Aníbal González estaba totalmente desconectado del modernismo, su discurso era marcadamente historicista, incluso llego a despreciar la arquitectura modernista explicando que solo consistía en colocar molduras de hormigón. Sin embargo, y de ahí su grandeza como arquitecto, supo insertar el modernismo en otros elementos. En este caso suponemos que los autores tenían margen de maniobra a la hora de realizar los murales cerámicos, sin embargo vemos como en otras obras menos influidas por agentes externos sigue incluyendo en modernismo a través del azulejo.

Y es el mejor de los sectores tres y cuatro, Teruel. El mural tururelse es una oda al buen gusto, recordando incluso al estilo plateresco, en el se funden, leones, querubines, flores que se transforman en dragones o querubines, o querubines que se transforman en flor, figuras humanas, etcétera. El panel no contiene explicación alguna sobre el hecho que acontece en la parte central, quizás para no romper la armonía. Sobre su proveedor no tenemos constancia, ya que no aparece firma.


Pontevedra no se queda atrás. A diferencia de Teruel, en este domina la policromía, más cercanas a los gustos de Aníbal González y es que en este se vuelven a los elementos comunes pero no en un color dorado, casi bicromo, sino las plantas son verdes, los querubines rosados, la fruta naranja, y los loros verdes y violetas, en cambio los dragones si continúan con ese color dorado. El autor si explico en este caso el panel mediante una breve frase: "Defensa de Pontevedra". El panel tampoco esta firma aunque todo apunta que deben proveer de la misma fabrica que el de Teruel.