martes, 14 de abril de 2009

Arquitectos: Aníbal González

Este año se cumplen ochenta años de la muerte Aníbal González, en esta entrada rendiremos un pequeño homenaje al que probablemente sea el mejor arquitecto sevillano de principios del Siglo XX.

Su Vida

Aníbal González nace el 10 Junio de 1876. Realiza la Carrera en la Escuela Superior de Madrid, acabándola en 1902. Aníbal es el número uno de su promoción. Promoción entre los que se encontraban el arquitecto guipuzcoano Lucas Alday, el valenciano Demetrio Ribes. La formación que recibió fue puramente historicista, múltiples son los proyectos que podemos contemplar en el libro que editó la Fundación Fidas con 50 imágenes de los proyectos de Aníbal González y que desde aquí recomendamos para quien quiera saber más sobre la obra estudiantil de Aníbal González.

Para comprender mejor las enseñanzas recibidas, debemos saber quienes fueron sus profesores. Entre los más influyentes se encontraba Ricardo Velazquez Bosco, autor del Palacio Velazquez del Retiro o el Ministerio de Agricultura. Entre el Palacio Velazquez y los edificios que Anibal contruyó para la Exposición Iberoamericana de 1929 encontramos bastantes similitudes, como el uso de la cerámica, el ladrillo, los arcos de medio punto, balaustradas de corte clasico. Bosco supuso para muchos de los arquitectos contemporáneos a Aníbal lo que Otto Wagner a muchos arquitectos centroeuropeos. La arquitectura de Bosco sólo fue el comienzo, la exaltación de los valores de la arquitectura nacional, disfrazada de modernismo en Cataluña, de arquitectura Montañesa en el norte de España, o la arquitectura historicista sevillana darían continuidad a la idea del arquitecto-artista.

Estamos ante un arquitecto cosmopolita, probablemente enamorado de la arquitectura renacentista italiana, de arquitectos como Palladio. Aníbal González realiza varios viajes, a Italia y Francia en 1922 y en 1924 a Gran Bretaña, sin embargo, estos viajes no influyen en la concepción de su arquitectura.

De su vida podemos destacar tres hechos importantes:

El primero es la elección como arquitecto de la Exposición Iberoamericana. Dos fueron los proyectos realmente serios, el suyo y el del arquitecto riojano Fermín Álamo. El concurso celebrado en 1911, se decanto para Aníbal, sus diseños plagados de historicismos fue considerado por el jurado más acordes con la exposición que los diseños modernistas de Fermín Álamo. Todo fue a pedir de boca, los pabellones de la Plaza de América fueron los primeros en finalizarse, en 1914 ya estaba finalizado el Pabellón Mudéjar, en 1916 el Real y el de Bellas Artes, sin embargo su obra cumbre, la Plaza de España, se retraso más de una década, primero por la llegada de la Gran Guerra, que hacia poco propicia la celebración de una Exposición de este tipo y más tarde por la falta de fondos. La llegada de Primo de Rivera le dio el impulso definitivo a la Exposición y a la gran plaza semicircular, sin embargo Aníbal dimitió en 1927 por diferencias con el nuevo comisario de la Exposición, José Cruz Conde.

El atentado que sufrió en 1920 es otro de los hechos que marca la vida de Aníbal González. El altercado se produjo en medio de una huelga de albañiles, estos culpaban a los arquitectos de que sus negociaciones no llegaran a buen puerto. El atentado se produjo a las puertas de su casa, dos tiros que afortunadamente no acabaron con su vida. No fue el único arquitecto que sufrió un amenazas, tras el atentado sobre Aníbal, el siguiente damnificado fue Juan Talavera y Heredia, que se encontró en su fachada una pintada con un explicito "!Ojo Talavera¡". El atentado sobre el arquitecto no hizo más que engrandecer su figura, tras el atentado, una gran masa social se organizó, se dispuso delante de su casa y le mostraron su apoyo ante tal injusticia.

Todo estas muestras de cariño popular se intensificaron con su muerte el 31 de Mayo de 1929. Probablemente pocos personajes movieron y moverán la gran masa popular que recorrió Sevilla el día de su entierro. Ochocientos taxistas se ofrecieron para llevar gratuitamente al cementerio a las personas que quisieran acudir a su entierro El espíritu de Aníbal no se quedó ahí, unido a dos grandes amigos enfrentados José Espiau y Juan Talavera y Heredia que con aportaciones populares diseñaron y construyeron una Villa en la Palmera para la familia González-Álvarez Ossorio. Los últimos años fueron duros para el arquitecto, a pesar de ser invitado por Alfonso XIII a la inauguración de la Exposición de 1929 no acudió por su su estado de salud y por el mal trato recibido por parte de Cruz Conde. Tras su muerte se propuso crear una casa museo con sus planos y dibujos, algo que desgraciadamente cayó en olvido, los planos quedaron en propiedad de la familia y hoy están depositados en su mayoría en la Fundación Fidas.

Entierro de Aníbal González el 1 de Junio de 1929



Tras su muerte en la prensa se sucedieron numerosos artículos como el titulado "El arquitecto de la Alegría" de Rafael Sánchez Mazas, publicado en ABC: "Ha sido un Don Juan de la arquitectura, porque tuvo amoríos con épocas de diversos estilos. Su obra llena de garbo y de alegría, ha enriquecido a Sevilla y a su bien ganado parentesco latino con Venecia y Florencia". En este mismo artículo se hacía referencia al color de su obra: "Con el sol, su arquitectura tenía el color de los rosales, a fuerza de ladrillo rosa y ámbar, de azulejo verde y azul, de gotas de metal luciente". Para Aníbal González el color constituía la base esencial de nuestra arquitectura, y el ladrillo y la cerámica era la materia prima para lograr la combinación de colores deseada.

La arquitectura de Aníbal González se caracteriza por el uso de la cerámica y el ladrillo cortado





Su Obra

La obra de Aníbal González es muy extensa. Aquí trataremos sólo las obras más destacadas, para un listado completo de las obras del arquitecto puede consultarse el libro "Aníbal González" de Pérez Escolano publicado en la Colección Arte Hispalense de la Diputación de Sevilla, no obstante al final de la entrada se puede consultar un mapa con los edificios que continúan en pie.

Modernismo (1902-1910)
A pesar de haber sido formado en el academicismo y el historicismo, la necesidad de ensayar con nuevos modelos llevo a Aníbal a realizar sus primeros trabajos en el lenguaje modernista. Algunos trabajos siguiendo los pasos de la vanguardia catalana como el Café París, las Casas para Laureano Montoto o la desaparecida casa en la plaza de San Agustín, y otros en un estilo muy particular, donde el ladrillo era su principal arma como el Edificio para Juan de la Rosa. Es curioso como refleja Pérez Escolano en su libro que se refiriese en la memoria a la decoración de las casas para Laureano Montoto como una decoración "sencilla" sin hacer referencia a dragones alados, lineas curvas imposibles, flores y un sin fin de elementos decorativos de su fachada.

Detalles de la decoración de las Casas para Laureano Montoto








El primer trabajo de Aníbal González consiste en un pequeño pabellón de exposición en Madrid. Ya cuando vuelve a Sevilla muestra su intención modernista con la fachada trasera de la iglesia del Santo Ángel, fachada aún en pie y que conserva las vidrieras originales de estilo modernista.

Pero si hay un edificio representativo de esta época es el llamado Café París de 1905. El Café París fue un edificio maldito, su decoración modernista apenas se conservó hasta la década de los años veinte, el edificio fue poco a poco deteriorándose hasta que fue derribado en los años setenta.

Afortunadamente otros interesantes edificios modernistas del arquitecto aún se conservan como las casas para Laureano Montoto en las Calles Alfonso XII y Almirante Ulloa, la Casa para T. Ojeda en Alfonso XII, la Subestación de la Sevillana en la Calle Feria o el Edificio de Viviendas para Juan de la Rosa en Luís Montoto.

Casa para Juan de la Rosa



"La Moldurera" es el único edificio industrial de este periodo que queda en pie.




Principales Edificios Desaparecidos

*Café París: Construido en 1904. Este magnífico edificio modernista, perdió su decoración (ver plano original) hacia 1929. A mediados de los años 70 fue derribado.






*Edificio de la Plaza San Agustín-Recaredo. Construido en 1905. Parece ser que contó con la colaboración de José Espiau de la Coba. Al igual que el Café París, fue mutilado antes de derribarse. Tenía gran interés la silueta de la azotea al más puro estilo gaudiano.





El Primer Regionalismo (1907-1912)

La etapa regionalista del arquitecto se abre con la Casa para Manuel Nogueira que construye en la campana. Esta casa en estilo Neomudéjar estaría presente en toda la producción del arquitecto, en ella definiría las materiales básicos de su arquitectura, el ladrillo cortado y la cerámica. Durante este periodo realizaría edificios inclasificables, mostrando en algunos trazos vanguardistas, es el caso del edificio Barás Hermanos de 1910, un edificio libre de ornamento con una interesante composición de la fachada.

Edificio Barás Hermanos



Detalle de la Casa para Manuel Nogueira


Es una etapa de experimentación, reproduce todos los estilos "sevillanos", el mudéjar, gótico, renacimiento y el eclecticismo pasan por sus diseños, siendo la mejor muestra de esta mezcla de estilos los edificios de la Plaza de América.

La Plaza de América



Vista del interior del Pabellón de Bellas Artes



El mudéjar sin duda fue el estilo elegido en sus comienzos regionalistas, era el estilo perfecto para la exaltación de la identidad nacional, un estilo único en nuestro país, la propia casa Manuel Nogueira, o la Casa de la Calle San José son los mejores ejemplos de neomudéjar. Sin embargo el neomudéjar no sería el estilo que llevaría a Aníbal al éxito. Su reinterpretación de los cánones renacentistas, llevarían a sus obras a unos niveles de armonía y belleza que no alcanzaban en esta ciudad desde el Barroco. Esta armonía y belleza la plasmó en su obra más importante, la Plaza de España.

Durante estos años también veremos obras donde se mezclan elementos modernistas como regionalistas. Como obra más representativa de esta mezcla encontramos el Edificio para Dolores Miravent de la Calle Alonso el Sabio.

Detalle de la Casa para Dolores Miravent



La Madurez (1915-1925)

Sería durante su etapa de madurez, el estilo neorrenacentista seria el predilecto, sin dejar de lado edificios neogóticos o neomudéjar. Algo que sin embargo permaneció inalterable fueron los materiales usados, el ladrillo y la cerámica.

Sí hay un edificio que plasme la belleza de la arquitectura de este periodo es el edificio para el Marqués de Villamarta en la Avenida de la Constitución. El chapitel en ladrillo y cerámica constituye una solución de esquina en consonancia con el resto de la edificación.

Durante este periodo, la casa sevillana esta muy presente en su producción. Como obra más interesante encontramos la casa de Luis Prieto en la Plaza de los refinadores. En esta casa observamos una bella portada en ladrillo tallado, que hace de apeadero dando a un gran patio porticado. Toda una exaltación de la típica casa-patio sevillana de siglos anteriores. Otros edificio con estructura similar son la Casa para Isidoro Pérez de la calle San Vicente o la reforma de la Antigua Audiencia.

De esta etapa podemos destacar tres obras representativas: la capilla del los Luises, la capilla del Carmen y la villa para Luca de Tena que construye en la palmera. Todas estas construcciones tienen algo en común, un excelente uso del ladrillo tallado. La imponente capilla de los Luises constituye un magníficio ejemplo de arquitectura interior.

Capilla de los Luises y Capilla del Carmen




Y es que la madurez del arquitecto no se concibe sin el ladrillo, se cuentan por decenas las casas entre medianeras que construye durante estos años, algunas como la que realiza en la Cuesta del Rosario (1924), la ampliación del Circulo Mercantil (1919), donde se puede leer sin ningún tipo de desvirtuación estilística anterior el estilo más puro de Aníbal González. Obviamente estas casas no se pueden encuadrar dentro del movimiento moderno como si podemos hacer con edificaciones de otros arquitectos como la famosa casa sin ventanas de Espiau, con la que sin embargo comparte el uso del ladrillo.

Los últimos años (1925-1929)

A pesar de la ya citada desilusión de la Exposición Iberoamericana, los últimos años de Aníbal González fueron fructíferos. En ningún momento llego a traicionar su estilo. En estos últimos años realizó sobre todo casas entre medianeras y edificios en zonas de expansión de la ciudad como el que realiza en Felipe II (1927) o en Jiménez de Aranda (1925).

Vuelve a realizar proyectos fuera de la ciudad como la ampliación del Edificio ABC de Madrid o el edificio "El Gallo Azul" en Jerez. A pesar de que la Exposición por la que tanto trabajo le diera la espalda sus grandes mecenas como Luca de Tena, la Familia Domecq o Ibarra le confiaron grandes proyectos. Algunos proyectos que no llEgaron a realizarse como el Teatro Luca de Tena y otras como la estación de trenes de Jerez, el edificio de la Compañía Ibarra o la citada ampliación del ABC de Madrid. Grandes edificios para un gran arquitecto.



Estación de Jerez de la Frontera (Flickr)



Detalle del Edificio ABC en Madrid (Flickr)


Compañía Ibarra



Sin embargo dentro de estas grandes obras, la Basílica de la Milagrosa, de la que sólo se llegaron a realizar los basamentos, fue el más emblemático de los proyectos. Desgraciadamente la muerte le sorprendió construyéndola.




Ver Edificios de Aníbal González en un mapa más grande

4 comentarios:

Anónimo dijo...

I love your blog!

Alfaraz dijo...

Muy buen trabajo, enhorabuena.

Sería magnífico conocer completa la necrológica de Sánchez Mazas. ¿Sabemos al menos si se publicó el mismo 1º de Junio de 1929?

No sabemos si habrá algún reconocimiento a nivel público, no lo creo. Sevilla aún no le ha organizado la gran exposición que le debe.

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eventoensevilla dijo...

Magnífico!! Al leer tu post me he animado y le haré también un homenaje el 31 de mayo para conmemorar la obra de este maravilloso arquitecto. Ojalá la ciudad de Sevilla le rindiera el homenaje que se merece.

Saludos!!

IJPX dijo...

Hola Sergio! Cuenta conmigo por si necesitas información o imagenes o algo. Saludos!