viernes, 6 de febrero de 2009

El Banco de Bilbao y la Delegación de Hacienda

Ambos edificios continúan el hilo arquitectónico impuesto por otros edificios corporativos de la ciudad como la Casa de Correos o el Banco de España. Se tratan de edificios con una planta rectangular, de marcado carácter clásico, como era habitual en este tipo de edificaciones.

Diseñados por Galnares Sagastizabal, este arquitecto, convencido racionalista, sigue una evolución similar al de otros arquitectos de la Bahuaus. Al igual que ocurriera en Alemania gran parte de los arquitectos racionalistas que permanecieron en el país durante el gobierno Nazi, giraron hacia una arquitectura clasicista, posteriormente denominada como arquitectura nacionalista. En España, durante los años cuarenta y cincuenta se realiza sobre todo en la arquitectura corporativa. Galnares es el máximo exponente de este tipo de arquitectura en la ciudad, aunque como veremos en muchos de sus proyectos encontramos un racionalismo encubierto que en ocasiones desemboca en edificios inclasificables como el Edificio "El Cano". Pero de lo que no hay duda es que estos edificios realizados por Galnares son el nexo entre dos épocas, la época del movimiento moderno, hasta 1940 y la definitiva implantación del racionalismo en nuestra ciudad a partir de 1960.

El Banco de Bilbao



Construido sobre un antiguo edificio romántico que databa de la intervención de Balbino Marrón en la plaza Nueva, Galnares diseña una fachada liviana por el uso de grandes superficies acristaladas pero a la vez monumental por sus columnas de orden jónico y su cornisa denticulada. El arquitecto añade un cuerpo superior, mucho más racionalista que el resto del edificio, en este ático predominan las formas rectas como observamos en las pilastras que separan las ventanas, único detalle del ático que refuerza la sensación de seriedad que debe transmitir el edificio Parece ser que contó con la colaboración del arquitecto suizo Wespi Schneider. El edificio data de 1950.

Tras las columnas se esconde una gran cristalera

Detalles de la fachada



La delegación de Hacienda




Al igual que en el caso anterior se trata de una sustitución de las antiguas instalaciones por unas nuevas. Sin embargo en este caso se trataba de un edificio más histórico si cabe ya que el solar estaba ocupado por la antigua aduana de las atarazanas que databan del siglo XVI. El edificio se comienza a construir a principio de los años cuarenta, sin embargo en 1944 se detiene la construcción por diversas catas arqueológicas en la antigua casa del Azogue. En el edificio aún vemos restos del movimiento moderno, a pesar de que su fachada es eminentemente clásica, con pilastras y un gran cubículo que nos recuerda a la arquitectura oficialista del siglo XIX. El apunte moderno lo encontramos en su entrada, con una portada abocinada sobre la que se abren pequeños vanos rectangulares que dan luz natural al vestíbulo.


Detalle de la entrada


Detalle del cubículo




Detalle de los capiteles


Construcción de la Delegación hacia 1944